23 jun. 2009

Tipos de Taxistas

ultimamente viajo mucho en taxi y ps navegando por la web me encontre esto q se asemeja mucho los viajes q hago todas las noches...

1. El Parlanchín

Este tipo de taxista saca cualquier tema y elabora durante la siguiente media hora una historia de cómo se ahorró la mitad del pago de las nuevas llantas del taxi comprándolas en una oferta de Wal-Mart de otra ciudad. Generalmente son simpáticos y buena onda. Lo mismo hablan de política que de su suegra. Te ofrecen el periódico que traen y generalmente traen el carro limpio. Da gusto encontrárselos cuando uno se sube pedo a un taxi después de una fiesta, ellos nada más hablan y uno dice: “Hey, eso es cierto.”

2. El de la historia extraordinaria
Estos cuates realmente te dejan sorprendido. Puede ser un señor que maneja el taxi por gusto porque su casa era el lugar perfecto para poner una antena de señal para celulares y le dan una renta mensual de Q.30,000 portener una antenota en su azotea. También puede ser que el taxista es taxista por las mañanas y por las tardes defensor de los derechos sindicales de los electricistas. O bien, el taxista ganó una vez la lotería pero la gastó en viajes, mujeres y apuestas y lo perdió todo. Uno se baja del taxi sin saber si creerles o no.

3. El informativo
Estos taxistas tienen encendidas las noticias en el radio. De pronto hablan de educación, o de leyes de convivencia o del Senado, o lo que sea. Y ahí empiezan los problemas: te pregunta tu opinión. Tú generalmente dices que realmente no te interesa mucho el tema, que pues igual y está bien o igual no, que siempre son igual de malos los políticos. Pero no te logras zafar de a donde te quiere llevar este taxista. Sigue con las preguntas y poco a poco empiezan a surgir en sus oraciones palabras como “presidentito”, “la el pendejito”, las mafias del FRG, para llegar al meollo del asunto: Con Mano Dura no hubiera desempleo, ni crisis económica, ni influenza. Uno dice”pues… igual sí, ¿no?”. Pero el taxista te recuerda que les robaron la elección, que el gobierno es una mafia y empieza a subir el tono, mientras uno desea secretamente llegar a su destino.

4. El Muerto Viviente
El muerto viviente es un viejito en un taxi viejiiiisimo. Te subes y el cuate no dice nada. Le dices que vas para tal lado y éste sólo se limita a encender el taxímetro o decirte que son tanto. El viaje es sólo silencio. Ni radio usa el viejo, probablemente no lo habían inventado cuando era joven. Te preguntas durante todo el viaje qué clase de destino perverso obligó a un señor que debería estar tranquilamente en su casa viendo fotos de sus nietos a ser taxista. Conducen como si trajeran una carreta tirada por burros, probablemente temiendo que demasiada velocidad haga que se descomponga finalmente su auto.

5. El Corajes
Haces la parada. El cuate se le mete a otros para recogerte. Sabes que eso significa problemas. Te subes y todo tranquilo… hasta que pisa el acelerador. Entonces empieza una de las experiencias más cercanas a la muerte que tendrás. Además, el taxista se peleará con tres o cuatro personas que “se le cerraron”, persiguiéndolos, insultándolos, tocándoles el claxon o cerrándoseles también. Uno sólo se queda callado. El taxista a veces trata de justificarse ante uno, pero generalmente sólo siguen peleándose con más gente… hasta que los detiene un policía. Entonces uno pierde diez minutos de tiempo y probablemente habrá que cambiar de taxi.

6. El reguetonero
Tiene el taxi todo tuneado. Hay luces de neón abajo, a los lados y alrededor de las placas, además de luz oscura dentro del taxi. Tiene etiquetitas pegadas por todas partes y no le pueden faltar los lentes oscuros, jersey de beisbolista y gorra al taxista, aunque sea de noche. Las calles retumban mientras suena Daddy Yankee, o Don Omar, y el taxista mueve la cabeza. Tú no puedes ver nada de la calle con tanta luz oscura dentro del taxi, ni escuchar nada de nada por el volumen de la música. Terminado el viaje, sólo pagas y te bajas, mientras sigue en tus oidos el bum bum.

0 comentarios: